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Pensamientos obsesivos, un síntoma común de la ansiedad

TOC
Pensamientos obsesivos

Autor: Efraín Pérez León  

¿Qué son los pensamientos obsesivos?

Los pensamientos obsesivos son de carácter inconsciente, automáticos, negativos, autolimitantes y van acompañados de conductas compulsivas. A este tipo de pensamientos se les conoce como obsesivos-compulsivos y aparecen en el momento más inoportuno generando gran perturbación y conflicto emocional.

 

 Los pensamientos obsesivos son uno de los síntomas más comunes de un trastorno de ansiedad. La ansiedad dificulta enfocarte en las cosas en las que deberías centrarte. Estos pensamientos se relacionados a menudo con tus miedos o tus emociones. En muchos casos, la sola existencia del pensamiento causa mayor ansiedad y no sólo mantiene el problema, sino que conduce a otras obsesiones.

La "obsesión" consiste en un pensamiento intrusivo que no te permite concentrarte en otro asunto y, sin importar cuánto lo intentes, no puedes distraerte. Algunas personas tienen estos pensamientos obsesivos sin padecer trastornos de ansiedad. Pero cuando estos pensamientos son negativos o te causan angustia o estrés, probablemente tengas un trastorno de ansiedad.

 

Ejemplos de pensamientos obsesivos

Los pensamiento obsesivos pueden cambiar dependiendo del contexto, pero una vez que se han arraigado en tu mente, suele ser muy difícil deshacerte de ellos. Por ejemplo:

  1. Miedo a sufrir un accidente.
  2. Pensar en la posibilidad de herir a personas cercanas o desconocidas.
  3. Pensar en algún tipo de acto sexual agresivo (con algún conocido o desconocido).
  4. Necesidad de organización o simetría en muchos aspectos de la vida diaria.
  5. Preocuparse por pequeñas cosas (¿cerré la puerta?, ¿apagué la estufa?, etc.).

Algunos de estos pensamientos son mucho más negativos que otros. Pero lo que tienen en común es que causan angustia significativa, y una vez que el pensamiento se implanta en la mente de una persona, se vuelve casi imposible deshacerse él sin algún tipo de acción o ayuda externa. Y esto, causa las compulsiones.

 

Las compulsiones pueden ser conductas o pensamientos repetitivos. Si la persona teme a los gérmenes, posiblemente se lava frecuentemente las manos; cuando la persona teme que se cierre la puerta, es posible que deba cerrarla 3 o más veces para evitar ese temor. Aquellos que temen algo violento o sexual pueden desarrollar cualquier hábito que parezca hacer que el pensamiento disminuya. Esto puede convertirse en un ritual que se repite sin una finalidad clara y específica de la cual se tenga plena conciencia. Con el paso del tiempo, las compulsiones pueden llegar a repetirse con tanta frecuencia que llegan a dañar significativamente la calidad de vida de la persona al no permitirle realizar planes y tareas normales en su vida diaria.

 

¿Es posible detenerlos?

Está plenamente demostrado que cuando te empeñas demasiado en no pensar en algo, sólo logras pensar más que si trataras de pensarlo. Esto sucede porque el cerebro sigue recordando este pensamiento de manera insistente para recordarte que no pienses en ello. Si experimentas demasiada vergüenza o miedo por estos pensamientos, tratarás de no tenerlos, pero esto hará que tengas aún más pensamientos.

 

Pensamientos obsesivos en los trastornos de ansiedad

Los pensamientos obsesivos están presentes en los trastornos de ansiedad. En los pensamientos del trastorno obsesivo compulsivo (TOC) son más severos que en los otros trastornos de ansiedad y es poco probable que desarrolles compulsiones como resultado de ello. Veamos algunos ejemplos de cómo funcionan estos pensamientos:

  • Trastorno de pánico: pueden desarrollar hipocondría o fobias a la salud, por la preocupación de que algo esté mal en su salud. Pueden temer a los ataques de pánico a tal grado que su pensamiento está centrado en él.
  • Trastorno por estrés postraumático (TEPT): las personas con TEPT se obsesionan con la creencia de que el evento traumático volverá a ocurrir.
  • Fobias: las fobias muy severas pueden comenzar con pensar sobre el objeto de ese miedo. Revisan su ropa y su casa en busca de arañas.
  • Fobia social: Las personas con esta fobia suelen avergonzarse en situaciones sociales. 
  • Trastorno de ansiedad generalizada (TAG): El TAG es un trastorno que causa numerosas preocupaciones y es posible que algunas de ellas persistan. Por ejemplo, preocuparse demasiado por la seguridad de que un hijo que va a la universidad.

Algunas recomendaciones

No intentes enfocarte en los pensamientos obsesivos.

Intenta enfocarte en tu ansiedad como un todo para abordar adecuadamente la forma en que le afecta y enfrentar el estrés en el futuro. Sin embargo, también puedes intentar lo siguiente:

No te avergüences

Aprende a aceptar tus pensamientos como lo que son: un síntoma de tu ansiedad. Deja de avergonzarte y deja de sentir la necesidad de rechazar estos pensamientos.

Aceptarse es crucial.

Estos pensamientos no están bajo tu control, y no te empeñes en controlarlo. Acepta que son una parte natural del trastorno de ansiedad y que cuando cures el trastorno tendrás menos pensamientos. 

Tus pensamientos son sólo eso. Puedes hacer cosas tontas o absurdas, ¿y? ¿A quién le importa si revisas un candado tres veces o te lavas las manos varias veces al día? ¿Qué importa si ocasionalmente piensas en cosas inusuales, sexuales o temerosas? Sí, es algo que necesitarás curar, pero mientras eso ocurre, es como tener un resfriado. 

Escribe pensamientos persistentes

A veces, tendrás un pensamiento que no es tanto obsesivo como persistente. En algunos casos, estos pueden molestarte lo suficiente como para que empieces a preocuparte de que se conviertan en pensamientos obsesivos. Intenta escribir esos pensamientos en algún tipo de diario. Tu mente tiende a concentrarse en los pensamientos persistentes con menos frecuencia cuando sabe que se mantienen en un lugar permanente como tu diario.

Acostúmbrate a la ansiedad

Aprender a vivir con la ansiedad es un tratamiento efectivo. Tiene que ver con la aceptación; simplemente aprender a  no preocuparte. Una vida de competencias tienden a proporcionar una solución rápida a las obsesiones, evitando lidiar con la ansiedad. Esto, a menudo necesita ser manejado con la ayuda de un terapeuta que te enseñará las técnicas necesarias para olvidar sus pensamientos obsesivos. 

Causa tu propia ansiedad

Una de las técnicas más efectivas es la habituación. Deliberadamente piensa en lo que le causa tanta angustia. Si dejas de luchar contra el pensamiento y lo experimentas de manera controlada, la idea se irá volviendo menos estresante. Por ejemplo, si es algo que puede hacer, como ensuciarse las manos, mantener la puerta desbloqueada, desorganizar su departamento, etc., lo hace para acostumbrarse a la sensación de ansiedad y a reducir la ansiedad. Si se trata de pensamientos violentos, entonces intenta tener pensamientos violentos hasta aceptar que no tienen ningún significado y encontrarlos menos irritantes. Lo mejo es hacer esto en presencia de un profesional, porque este tipo de técnica puede no ser adecuada para todos. 

 

Con información de:

3 herramientas divertidas para eliminar los pensamientos obsesivos https://www.psicologiayconsciencia.com/eliminar-los-pensamientos-obsesivos/

Obsessive Thoughts: a Common Anxiety Symptom https://www.calmclinic.com/anxiety/signs/obsessive-thoughts

Muchas personas  padecen este tipo de pensamientos obsesivos sin tener un trastorno de ansiedad. Pero, si tus obsesiones te están causando angustia significativa, entoces es muy probable que tengas ansiedad. Recuerda, si tu trastorno te causa pensamientos obsesivos, busca la ayuda de un profesional.

Libérate de ese problema que afecta tu vida. En el Centro Alternativa Psicológica Integral te ofrecemos alternativas de solución a tus problemas. Llama al teléfono (55) 6795-1043, o envía un correo a: informes@centroapi.com.mx para mayor información o concertar una cita.