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Fomentando el gusto por la lectura

 Lic. Patricia Pérez Serapio.

 

 

Muchos padres de familia me han preguntado ¿cómo puedo fomentar el hábito de la lectura en mis hijos?, en realidad no existe una receta para que los niños de un momento a otro se interesen por la lectura; sin embargo, sí hay algunas acciones que se pueden realizar en casa para motivarlos a incursionar en el maravilloso mundo de la lectura.

  • Lea. Los niños imitan lo que ven en casa, si usted acostumbra leer estará dando el primer paso para que sus hijos repitan su conducta. Es muy difícil formar el hábito de la lectura cuando en casa nadie más lee.
  • Seleccione textos acordes a la edad de sus hijos. Si desea ir fortaleciendo el gusto en la lectura, es muy importante que los textos sean acordes a la edad de sus hijos, ya que la lectura de textos con lenguaje muy complejo o excesivamente largos, pueden traer como consecuencia la frustración de los pequeños.
  • Descubra el mejor horario. Los hábitos también requieren horarios, valore el mejor horario para la lectura en su hogar dependiendo de la dinámica en la familia. Procure que sea una hora en la que estén despejados, para no asociar la lectura con el sueño; tampoco es bueno competir con otras actividades recreativas para evitar que vean la lectura como una imposición o un castigo.
  • Comparta la lectura. Procure compartir en lo posible lo que usted lee con sus hijos, comente sobre lo que le ha gustado o lo que ha aprendido al leer un libro y al mismo tiempo solicite que ellos le compartan lo que leyeron, lo que les gustó o no les gustó. Este intercambio permite que los niños puedan asimilar lo que han leído y sean capaces de sintetizar lo comprendido.
  • Fomente la investigación. Los niños regularmente son curiosos, aproveche esos momentos de curiosidad, aproveche las preguntas: ¿por qué?, ¿para qué?, ¿cómo se usa?, ¿quién lo hizo?, para tomar un libro y buscar juntos la respuesta. De esta manera, estará fomentando el gusto por la investigación y los niños se darán cuenta de lo fácil que puede ser aprender nuevas cosas.

 

No olvide que un hábito no se forman de la noche a la mañana, requiere constancia y tiempo para que éste quede fijo en la conducta del individuo.